Tratamiento con hierro en pacientes con insuficiencia cardíaca y falta de hierro.
El déficit de hierro es habitual en pacientes con insuficiencia cardíaca y fracción de eyección reducida. Por lo tanto, se recomienda realizar pruebas de detección de la falta de hierro en estos pacientes midiendo las concentraciones de ferritina y la saturación de transferrina. Es importante destacar que se han definido umbrales específicos de estos valores de laboratorio para establecer el diagnóstico. Una vez diagnosticado el déficit de hierro, se deben reponer las reservas de hierro. Cabe señalar que los suplementos de hierro por vía oral suelen ser ineficaces debido a su escasa absorción. Por lo tanto, los suplementos de hierro por vía intravenosa son el enfoque terapéutico más adecuado, y se ha demostrado que son seguros y eficaces.
La mayor parte de la evidencia está relacionada con el preparado de hierro intravenoso carboximaltosa férrica. Una alternativa más reciente es la derisomaltosa férrica. Por lo general, el hierro intravenoso se administra mediante una infusión de hierro disuelto en 100 ml de solución salina, en dosis de 500 mg a 1000 mg. La duración de la infusión es de aproximadamente 15 minutos. Se puede administrar de forma segura tanto en el hospital como en entornos ambulatorios. Se ha demostrado que los suplementos de hierro intravenoso reducen los síntomas de la insuficiencia cardíaca, mejoran la calidad de vida, aumentan la capacidad de esfuerzo y la fuerza muscular esquelética, y reducen el riesgo de hospitalizaciones recurrentes.
La reposición de las concentraciones de hierro debe volver a comprobarse mediante un análisis de sangre aproximadamente 3 meses después de la última dosis administrada.
El hierro intravenoso que puede utilizarse en la insuficiencia cardíaca
- Carboximaltosa férrica
- Derisomaltosa férrica