Le puede costar mucho hablar con su pareja o familiar de lo que va a ocurrir en el futuro con su salud. Estas cuestiones son extremadamente difíciles de plantear, sobre todo cuando usted intenta ser positivo.

Sin embargo, es muy importante que usted y su pareja o familiar recuerden que planificar el futuro no es lo mismo que renunciar a la vida. En realidad, es una forma de enfrentarse a la situación y controlarla mejor, y facilitar las cosas para todas las personas implicadas. Aunque es difícil empezar, afrontar estas cuestiones puede dar una gran tranquilidad de espíritu, de forma que usted y su pareja o familiar centren sus energías en llevar una vida plena.

En cuanto esté dispuesto, hable con su pareja o familiar de la elaboración de un plan de voluntades anticipadas. Esto supone elaborar documentos que expresen los deseos de su pareja o familiar con respecto a la atención médica en el futuro en el caso de que no pueda comunicarse. Haga clic aquí para obtener más información sobre cómo planificar el final de la vida de su pareja o familiar.

También puede ser un buen momento para poner en orden los asuntos económicos, incluidos el testamento y las pólizas de seguros de vida.