Cardiopatía congénita del adulto
La cardiopatía congénita es una anomalía en la estructura del corazón presente desde el nacimiento que afecta a entre el 1 y el 2 % de todos los nacimientos. La calidad de la atención médica para bebés y niños con cardiopatías congénitas ha mejorado considerablemente en las últimas décadas. Por lo tanto, ahora hay más adultos que nunca viviendo con cardiopatías congénitas. Las anomalías cardíacas congénitas pueden variar de leves a complejas. Para obtener información más detallada sobre los diferentes tipos de cardiopatías congénitas, consulte aquí.
Muchos adultos viven bien con cardiopatías congénitas. Para ellos es normal acudir al hospital para hacerse evaluaciones periódicas del corazón y los síntomas. El seguimiento por parte de un equipo de especialistas es importante, ya que las personas con cardiopatías congénitas tienen más probabilidades de presentar otras afecciones cardíacas. Entre ellas se incluyen el ritmo cardíaco anormal (arritmias), las infecciones del corazón (endocarditis), la hipertensión arterial en los pulmones (hipertensión pulmonar) y la cirugía u otras intervenciones, como marcapasos o desfibriladores.
La insuficiencia cardíaca es una complicación común a largo plazo de las cardiopatías congénitas. Entre los factores que contribuyen a la aparición de la insuficiencia cardíaca se incluyen problemas estructurales como válvulas cardíacas engrosadas o que no cierran bien, orificios en el corazón o conexiones anormales entre los vasos sanguíneos. Algunas personas tienen las cavidades de bombeo principales del corazón en lados opuestos, mientras que otras pueden tener solo una cavidad de bombeo funcional. En muchos de estos pacientes, la cirugía u otro tipo de intervención pueden ayudar a mejorar la estructura y la función del corazón. Los signos y síntomas de la insuficiencia cardíaca en las cardiopatías congénitas son muy similares a los que se presentan en otros tipos de insuficiencia cardíaca, pero pueden ser más difíciles de reconocer y tratar. Por eso es importante realizar un seguimiento periódico con un especialista en cardiopatías congénitas. Estos especialistas tienen acceso a análisis de sangre y otras pruebas que pueden ayudar a identificar cuándo comienza a cambiar la función cardíaca.
Con el tiempo, una persona con cardiopatía congénita puede presentar una reducción de la función o un endurecimiento de las cavidades de bombeo del corazón (ventrículos). Por lo general, los tratamientos incluyen medicamentos y dispositivos similares a los que se utilizan para las personas con insuficiencia cardíaca que no padecen cardiopatías congénitas. Algunas personas pueden necesitar una evaluación para un trasplante de corazón. Si padece una cardiopatía congénita, es muy importante que siga un estilo de vida saludable que incluya ejercicio físico regular y una dieta cardiosaludable.
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