¿Por qué se hace?

Si una de las arterias coronarias que llevan la sangre al músculo cardíaco está obstruida por depósitos de colesterol (placa de ateroma), la sangre no puede fluir adecuadamente y esto se traduce en clínica de angina o incluso un infarto de miocardio. Todo ello empeora la insuficiencia cardíaca. La cirugía de revascularización coronaria (CRC) redirige el riego sanguíneo saltando la parte obstruida de la arteria para que la sangre pueda llegar adecuadamente al músculo cardiaco.

¿En qué consiste?

Normalmente durante la operación estará conectado a una máquina de circulación extracorpórea que suministra sangre al cerebro y al organismo mientras los cirujanos extirpan vasos sanguíneos de otra parte del cuerpo, como una extremidad inferior o la pared torácica, y fijan quirúrgicamente estos injertos a los vasos obstruidos más allá del obstáculo.

La intervención suele durar unas tres horas, pero puede tardar más en función de los injertos que se precisen.

Preguntas para su médico:

  • ¿Cuáles son los riesgos de esta intervención quirúrgica?
  • ¿Necesitaré una angiografía antes de la intervención?
  • ¿Tendré que seguir una dieta especial después de la operación?
  • ¿Cuánto tiempo tardaré en recuperarme?
  • ¿Qué cicatriz me quedará?
  • ¿Qué grado de actividad física podré realizar después de la operación?
  • ¿Qué medicamentos tendré que tomar después de la operación?

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