Copyright propiedad de DIPEx (www.healthtalkonline.org)

Sí, recomendaría el grupo de apoyo sin dudarlo. Tenemos uno magnífico aquí que empezó con una pocas personas que venían para la rehabilitación, que hoy en día ya se incluye en muchos hospitales (no todos los hospitales tienen, no creo o, en todo caso, no solían tener) y a partir de ahí, al juntarte con gente que… ya sabes… tiene el mismo tipo de problemas y puedes hablar con ellos en lugar de pensar «Madre mía, tengo esto o tengo lo otro». Hablas con otra persona y te dice «Yo también», y no sé, al compartirlo como que se reduce la carga. Piensas «pues él o ella parece que está bien» y es maravilloso. Y si además te reúnes socialmente, como hacemos en nuestro grupo; tenemos unas actividades sociales geniales y combinadas, claro está, con ejercicios, paseos y encuentros donde la gente no tiene que hablar necesariamente de temas médicos. Pero nos juntamos, vemos gente, personas de 80, 90 años (bueno, en realidad la persona más mayor de nuestro grupo no llega a los 90 pero tiene 80 y tantos y está fantástica), que han tenido los mismo problemas que las personas que ahora tienen 40 años y piensas «No voy a llegar ahí…» pero se puede. Aunque somos todos diferentes. Cada caso es totalmente diferente. Pero es genial, los grupos de apoyo son esenciales.