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Cada día necesito descansar de alguna manera, digamos que estoy amortizando bien el sofá. Me refiero a una siesta que puede ir desde la media hora hasta las 3 horas. Necesito tumbarme y el cansancio es difícil de describir.

Es como si tuvieras que hacer varios exámenes, 3 o 4 exámenes y no hubieras dormido entre uno y otro, o como alguien que tiene niños pequeños, muy pequeños, sobre todo esos primeros meses en los que no duermen y eres el encargado de levantarte o hacéis turnos, y te pasas 3 o 4 noches en blanco o casi sin dormir y tu cerebro no puede pensar, no puedes asimilar la información, no quieres que nadie se te ponga por delante, no lo soportas, puedes escuchar la tele pero si alguien te hace una pregunta, entonces ya es demasiado, demasiada información.

No puedo hacer dos cosas a la vez. Tengo que desconectar de uno u otro y… automáticamente es así, no te escucho, eso es lo que pasa, es tan agotador… y, por desgracia, mi familia es quien más lo sufre.