Una ecocardiografía es una prueba que utiliza ondas de sonido (ecografía) para examinar el corazón. Es el mismo método empleado en las mujeres embarazadas para ver el feto, pero con la ecocardiografía se ve el corazón.

El médico pone primero gel lubricante en el tórax. A continuación, coloca el aparato de registro en el tórax y envía un pulso de ultrasonidos a través de la piel torácica. El aparato capta los ecos reflejados de diversas partes del corazón y los traduce en una imagen en la pantalla.

El procedimiento es totalmente indoloro e inocuo y tarda aproximadamente entre 10 y 15 minutos.

La ecocardiografía proporciona una información precisa sobre la estructura del corazón, su función y sus válvulas .

En algunos casos, el médico le hará la ecocardiografía después de someter a su corazón a un esfuerzo leve. En este caso, se le pedirá que haga ejercicio durante un período breve para aumentar su frecuencia cardíaca, después del cual se repetirá la ecocardiografía.

Su médico podría solicitarle un registro de 24 horas de electrocardiograma para detectar alteraciones del ritmo cardiaco. Esta prueba consiste en llevar un pequeño dispositivo, que es como una minimáquina de electrocardiograma, para registrar la actividad de su corazón con los mismos parches adhesivos adheridos a su tórax. Generalmente tendrá que llevarlo durante un día e intentar realizar su vida habitual durante la grabación.

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Patient having an echocardiogram.
© Siemens
Un paciente sometiéndose a una ecocardiografía.
 
Example of echocardiogram
© Siemens
Ejemplo de una ecocardiografía

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