¿Qué hace?

Un Desfibrilador Automático Implantable (DAI) es un dispositivo parecido a un marcapasos que controla continuamente el ritmo cardíaco. Si detecta un problema del ritmo que no es demasiado grave, puede liberar una serie de impulsos eléctricos indoloros para corregir el ritmo cardíaco. Si esto no da resultado, o se detecta un problema más grave del ritmo cardíaco, el DAI libera una pequeña descarga eléctrica, conocida como cardioversión. Si esto no funciona, o se detecta un problema muy grave, el dispositivo libera una descarga más potente en el corazón, conocida como desfibrilación.

Los DAI se suelen utilizar en personas con alto riesgo de arritmias ventriculares, la que constituyen la principal causa de la muerte súbita cardíaca. En algunos grupos de pacientes con insuficiencia cardíaca se ha demostrado que estos dispositivos prolongan la supervivencia. Es frecuente combinar un DAI con un TRC en un mismo dispositivo. En este caso, el dispositivo se denomina TRC-D (dispositivo de resincronización asociado a un desfibrilador).

¿Dónde se pone y cómo se coloca?

El implante de DAI se realiza generalmente con  suele implantar con anestesia local, justo debajo de la clavícula, en un procedimiento que suele durar 1-2 horas.

Los electrodos se insertan en a través de una vena del hombro o de la base del cuello. El operador dirige el cable hasta la cavidad correcta del corazón, comprueba su posición en una pantalla de rayos X y lo sujeta con una sutura en el hombro. A continuación se conecta el cable al marcapasos y se encaja el mismo en un pequeño «bolsillo», o espacio, entre la piel y la musculatura del tórax. Por último se comprueba el funcionamiento normal del dispositivo antes de cerrar la herida.

Después del procedimiento

Después del implante de un DAI, es posible que note algo de dolor o molestias y que se formen moratones en la zona, pero estos problemas suelen desaparecer en unos días. La mayoría de las personas ya se levantan al final del mismo día y reanudan las actividades normales en un plazo de 2-4 semanas.

Hay que comprobar con regularidad el funcionamiento y la duración de la batería del DAI en una consulta de marcapasos. Dependiendo del dispositivo implantado, es posible que su médico le proponga un seguimiento mediante telemonitorización para supervisar su dispositivo, lo que permite identificar rápidamente cualquier alteración en la frecuencia cardíaca o disfunción técnica y puede mejorar su atención y reducir las visitas clínicas relacionadas con su dispositivo.

Si hay que sustituir la batería, solo se debe reemplazar el dispositivo (no los cables). La batería suele durar entre 5 y 7 años. Es importante que informe a cualquier médico o dentista de que lleva un DAI antes de realizar cualquier procedimiento. Aunque es improbable que la mayoría de los procedimientos médicos y dentales interfieran en el funcionamiento de su dispositivo, algunos requieren medidas de precaución que reduzcan al mínimo las posibles interferencias. A veces, las máquinas de seguridad de los aeropuertos detectan los DAI , pero rara vez afectan al funcionamiento del dispositivo; por tanto, si lleva un DAI, informe siempre al personal de seguridad.

 

Se emplean dos tipos de DAI:    

  • DAI monocameral   
  • DAI bicameral

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