La insuficiencia cardíaca es diferente en cada paciente; las partes afectadas del corazón y los síntomas pueden variar considerablemente. Por este motivo, es posible que su médico utilice distintos términos para describir su afección.

Los dos tipos principales de insuficiencia cardíaca son la insuficiencia cardíaca crónica y la insuficiencia cardíaca aguda.

La insuficiencia cardíaca crónica es más frecuente y los síntomas se manifiestan con lentitud a lo largo del tiempo y generalmente empeoran de forma paulatina.

La insuficiencia cardíaca aguda aparece repentinamente y los síntomas son al principio graves. La insuficiencia cardíaca aguda se produce después de un infarto de miocardio que ha dañado una zona del corazón o, con más frecuencia, se debe a la imposibilidad súbita del organismo de compensar la insuficiencia cardíaca crónica.

Si experimenta una insuficiencia cardíaca aguda puede ser inicialmente grave, pero a veces dura poco tiempo y mejora con rapidez. Suele requerir un tratamiento urgente y la administración de medicamentos inyectados (por vía intravenosa).