Con la insuficiencia cardíaca puede experimentar pérdida o alteración del apetito o sensación de náuseas. Algunas personas notan plenitud o molestias gástricas aunque hayan comido muy poco. También pueden presentar dolor o hipersensibilidad abdominales.

Estos síntomas suelen deberse a la acumulación de líquido (congestión) en el hígado y el intestino, lo que dificulta la digestión. Si nota alteraciones del apetito, o empieza a experimentar problemas con la digestión, esto podría indicar un empeoramiento de la insuficiencia cardíaca, por lo que debe consultar al médico o la enfermera.

La inapetencia y las náuseas son también efectos secundarios frecuentes de algunos medicamentos.