Las personas con insuficiencia cardíaca pueden estar siempre cansadas y tener dificultad para realizar actividades cotidianas como caminar, subir escaleras o llevar bolsas de la compra. La intolerancia al esfuerzo y la fatiga suelen ser los síntomas más frecuentes de la insuficiencia cardíaca.

Este cansancio o fatiga se produce porque llega menos sangre a los músculos y tejidos como consecuencia de la menor capacidad de bombeo del corazón. El organismo desvía la sangre de órganos menos vitales, como los músculos de las extremidades, y la envía al corazón, el cerebro y los riñones. La fatiga también se debe a que el organismo no elimina los productos de desecho con la rapidez habitual.

Es conveniente llevar un diario de sus niveles de energía en un día normal y después de determinadas actividades, para que pueda supervisar los cambios. Es importante recordar que se recomienda un ejercicio moderado y regular para los pacientes con insuficiencia cardíaca porque reduce la carga de trabajo del corazón. Sin embargo, si nota que su nivel de energía está disminuyendo, esto sería un signo precoz de empeoramiento de la enfermedad. El aumento de la fatiga también puede indicar otros trastornos médicos, como anemia o problemas tiroideos. Informe lo antes posible a su médico o enfermera.