Theo, Países Bajos

Más o menos en 1980 empecé a tener estenosis arterial en las piernas. En 1983 me sometí a una intervención coronaria percutánea (ICP) en el hospital. Después de recuperarme, comencé a trabajar en la fabricación de cocinas, pero por desgracia, debido a las circunstancias tuve que jubilarme anticipadamente.

Después de dejar de trabajar, me resultó muy difícil llevar una vida social normal. Recibí mucho apoyo de mi mujer. Sin embargo, la toma de varios medicamentos para la tensión arterial, diuréticos y anticoagulantes tuvo gran repercusión en nuestra vida sexual y empecé a tener problemas con la erección. Finalmente, nuestra vida sexual cesó por completo. Mi mujer lo ha aceptado de forma fantástica, pero por desgracia a mi me sigue resultando difícil aceptarlo.

En el 2005 iba conduciendo el coche con mi mujer cuando de repente me quedé dormido en un semáforo. Esto también me sucedió varias veces durante viajes largos. Mi mujer me dio una bofetada y me desperté. Al parecer, padecía apnea del sueño, lo que luego produjo un infarto de miocardio. Recibí un tratamiento excelente en el hospital de Slotervaart.

Después del infarto, mi mujer y yo tuvimos que adaptar nuestra vida para afrontar mi situación de la mejor manera posible. Estoy enormemente agradecido a mi mujer por toda su ayuda y por el apoyo que he recibido durante la ICP y la rehabilitación cardíaca.

Por desgracia, ya no puedo hacer todo lo que quiero. Pero ambos hemos aceptado este modo de vida. Pensamos que siempre habrá casos mucho peores que el mío.

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François, Francia
Nick, Países Bajos